{ Lo nuestro era ilusión en polvo. Domingos de incertidumbre, camisetas que habían perdido tu olor, postales sin escribir dentro de mi maleta, billetes de avión cortados por la mitad. Lo nuestro era esperarte en el aeropuerto con zapatos nuevos y que siempre retrasases tu llegada unos minutos más. Traías la guitarra a cuestas y me cantabas al oído, me describías a oscuras, me dormías de ganas, me moría por ti. Tenías la fuerza de las personas que quieren, y me querías tanto que doblabas las horas para que los fines de semana fuesen suficientes. Pero luego llegaban las despedidas, con su desgarrarme los sueños y su nunca más. Siempre te quedabas más de lo que debías y luego te arrepentías sin decirlo. Teníamos demasiados kilómetros en contra, dos vidas distintas y un futuro por separado. Y tú siempre tan lejos, y a veces tan distante... Nunca llamaba
s cuando llegabas a casa. Y yo sufría (mucho y de veras). Cuando te contaba mis historias te ahogaban los celos. Bebías sin ganas y la resaca del lunes la pagabas conmigo. Tu silencio me dolía en todo el cuerpo. Te escribía e-mails tan largos que pesaban más de la cuenta, y nunca te atrevías a borrarlos, pero jamás me contestaste. Los enfados los traducías al italiano. Y yo los entendía enteros. Yo, que creía que la palabra nostalgia sólo se usaba en canciones y poemas demasiado cursis para encontrarles sentido. Yo, que lo veía como un término de esos que sólo sirven para personas que mienten. Déjame mentir un rato, déjame jugar con ella. Nostalgia de las palabras que no sabías decir y no hacía falta buscar. Nostalgia de adivinarte con prisa. Nostalgia de ese poco tiempo que nos daba para tanto. Nostalgia de tus manos grandes que me recogían la soledad. Nostalgia de tu "ordénalo todo o me voy". Nostalgia de tu levantarte pronto para atarme al colchón.Pero incluso con tanta nostalgia sigue siendo la misma historia, aunque queramos cambiar el final. Hoy es demasiado tarde para las segundas oportunidades. }
By: Claudia. { http://tieneslallavedemicorazon.blogspot.com/ }
s cuando llegabas a casa. Y yo sufría (mucho y de veras). Cuando te contaba mis historias te ahogaban los celos. Bebías sin ganas y la resaca del lunes la pagabas conmigo. Tu silencio me dolía en todo el cuerpo. Te escribía e-mails tan largos que pesaban más de la cuenta, y nunca te atrevías a borrarlos, pero jamás me contestaste. Los enfados los traducías al italiano. Y yo los entendía enteros. Yo, que creía que la palabra nostalgia sólo se usaba en canciones y poemas demasiado cursis para encontrarles sentido. Yo, que lo veía como un término de esos que sólo sirven para personas que mienten. Déjame mentir un rato, déjame jugar con ella. Nostalgia de las palabras que no sabías decir y no hacía falta buscar. Nostalgia de adivinarte con prisa. Nostalgia de ese poco tiempo que nos daba para tanto. Nostalgia de tus manos grandes que me recogían la soledad. Nostalgia de tu "ordénalo todo o me voy". Nostalgia de tu levantarte pronto para atarme al colchón.Pero incluso con tanta nostalgia sigue siendo la misma historia, aunque queramos cambiar el final. Hoy es demasiado tarde para las segundas oportunidades. }By: Claudia. { http://tieneslallavedemicorazon.blogspot.com/ }
No hay comentarios:
Publicar un comentario